marzo 28th, 2011

SOCIEDADES OFFSHORE URUGUAYAS

Sin categoría, by bcornelius.

URUGUAY – Centro de Distribución para el Mercosur
SOCIEDADES OFFSHORE URUGUAYAS
OFF-SHORE Y PARAISOS FISCALES.

¿QUÉ SON LOS PARAÍSOS FISCALES?
En el lenguaje común se designa como paraísos fiscales a los países y territorios que ofrecen una extraordinariamente amplia gama de preferencias de impuestos para las empresas off-shore registradas ahí (el nombre original: tax haven, que significa albergue de impuestos). Esto quiere decir que una empresa off-shore tiene la oportunidad de funcionar en preferenciales condiciones fiscales estando registrada en el territorio de un paraíso fiscal y realizando los negocios fuera de este.
En los territorios clásicos de paraísos fiscales existe un mecanismo judicial bien regulado para el funcionamiento de las empresas. Esto significa que en el país existe un código jurídico que posibilita el trato preferencial. Se debe hacer  hincapié en esto ya que no se trata de una empresa que ilícitamente no paga impuestos, sino que por el contrario dichas empresas están liberadas de una manera legal del pago de impuestos, ya sean totales o parciales.

¿QUÉ ES UNA EMPRESA OFF-SHORE?
La palabra inglesa “off-shore” significa: fuera de la orilla. Por lo tanto, la empresa off-shore es una empresa que esta registrada en algún país (o territorio independiente o autónomo de este país desde el punto de vista judicial), y que no desarrolla actividad económica en este territorio. Este tipo de empresas no tiene ganancias procedentes del mismo país en que han sido registradas, sino tan solo desde afuera. Como principio, las empresas off-shore pueden funcionar en cualquier país del mundo, pero no es absolutamente seguro que gocen así mismo de impuestos preferenciales.
Hoy se asocia off-shore a un lugar donde se hacen negocios que permiten el acceso a los mercados extranjeros libres de toda burocracia, puede ser también un lugar que ofrece ventajas fiscales o una buena infraestructura financiera y profesional y una legislación “benevolente” en relación al comercio; esto puede ser en cualquier parte donde el interesado no tenga su domicilio.

COMPAÑIAS OFF-SHORE.
A causa del apetito creciente de los gobiernos en cuanto a la materia fiscal (obtener más dinero), de la variedad de estilos y porcentajes de imposición de zona a zona, de país a país, se buscó una forma de evitar excesos de imposición, con las facilidades de un solo régimen impositivo. A esto se contestó con el montaje de compañías off-shore, lo cual cambió las reglas comerciales del mundo y exacerbó las ganas impositivas de ciertos gobiernos.

Las motivaciones principales de estos cambios fueron lo que son sus características hoy en día:
• Minimización fiscal
• Disminución de riesgos
• Reducción de los costos
La globalización trajo inestabilidad, variaciones cambiarias y sus corolarios de cambios políticos repentinos, los usuarios de off-shore llegaron a utilizarlas no solamente para minimizar el aspecto fiscal de sus operaciones comerciales, sino también como un método seguro de protección de patrimonios en paraísos fiscales.
Por otro lado, la reducción de riesgos se volvió otro incentivo mas para utilizar los Centros Financieros Internacionales como herramientas internacionales de Planeación Fiscal.
Las exigencias económicas y políticas sirvieron de catalizadores para el crecimiento de las off-shore en los años 80 y 90 y su desarrollo no ha bajado en la década siguiente.

Estos catalizadores fueron:
• Inestabilidad política y económica.
• Globalización y desregulación de los mercados.
• La internacionalización comercial.
• El rejuvenecimiento de la clase comercial.
• Una tendencia a la pacificación en cuanto a desarrollo global.
• Un aplacamiento de los controles de intercambios comerciales.

Adicionalmente a estos catalizadores político-económicos, hubo otros que no hay que despreciar, ya que consideran el aspecto de la rentabilidad de las estructuras off-shore:
• Regímenes impositivos exorbitantes en ciertas jurisdicciones.
• Recuperación más efectiva de impuestos.
• Oportunidades brindadas por el uso atinado de los tratados en cuanto a doble imposición.

¿POR QUÉ UNA OFF-SHORE?
La industria off-shore es algo misteriosa aun, a pesar de que se estima que más del 60% del dinero mundial se maneja a través de esta industria. Por diversas razones, el mercado off-shore ha sido tildado de ilegal, peligroso o de ser un ghetto cerrado a las grandes fortunas. Dicen los expertos que lo expresado anteriormente son opiniones de gente desinformada o interesada en hacer creer ello.

Debe quedar claro que la utilización de estas jurisdicciones especiales denominadas “paraísos fiscales” es lícita y constituye un instrumento de planeamiento de tributación internacional que implica siempre observar a la legislación de los países intervinientes. El planeamiento tributario estratégico hace la diferencia entre el éxito o el fracaso, pero generalmente no se le presta la debida atención por aquellos que comienzan un nuevo negocio.
Es por eso que debe recordarse que la razón fundamental por la cual tradicionalmente se opta por operar con una compañía off-shore es porque solamente por intermedio de tales compañías se pueden conservar las finanzas en un entorno privado y fuera de todo riesgo, manteniendo siempre la confidencialidad del negocio y/o persona jurídica o física.

Solamente operando en territorio off-shore se logra limitar la responsabilidad del accionista y a su vez éste obtiene un régimen impositivo beneficioso. Esto es así porque en las jurisdicciones especiales generalmente no existe imposición tributaria ya sea sobre las ganancias, patrimonio, o de cualquier otro tipo.
La limitación de la responsabilidad del accionista se logra según el principio de que la sociedad es una persona jurídica diferente de las personas físicas que la componen ya sea como accionistas o como representantes. Por ello los acreedores sociales solamente pueden ir contra los activos de la sociedad y no contra los de la/s persona/s física/s que la integran.
A su vez, como la sociedad es una persona jurídica diferente de sus directores y accionistas, las ganancias de la misma van a estar sujetas a determinados impuestos, independientemente de los impuestos que afecten a los accionistas en su país de residencia.

VENTAJAS DE UNA OFF-SHORE.
_No es obligatorio celebrar una reunión general anual de accionistas o de directores
_Total secreto y anonimato, ya que no es obligatorio revelar quienes son los verdaderos dueños
_No es obligatorio presentar declaraciones anuales de renta ni estados financieros
_Exención total de impuestos para toda actividad o transacción comercial que se efectúe fuera del paraíso fiscal
_Rápido procedimiento de incorporación y sencilla administración
_Costos y honorarios razonables en la incorporación y mantenimiento
_Completa privacidad y confidencialidad comercial
_Ausencia de requisitos mínimos o máximos de capital
_Derechos mínimos de registro basados en el capital
_Emitir acciones nominativas o al portador
_Hipotecas y gravámenes sobre las acciones
_Puede tener un solo director
_Los accionistas, dignatarios, directores pueden ser de cualquier nacionalidad y ser residentes de cualquier país
_Los directores pueden ser personas jurídicas o físicas
_No requiere el registro de cambio posterior de directores
_Las reuniones pueden celebrarse en cualquier país

ALGUNOS COMENTARIOS SOBRE LAS VENTAJAS:
Reducir, eliminar, o diferir los impuestos.
Para una sociedad internacional localizada en un país con fuerte presión fiscal, es relativamente fácil crear una sociedad gerente (holding) en una jurisdicción off-shore, que le permite las ventajas de una tributación fiscal débil o inexistente y leyes de confiabilidad, y el respaldo de una buena reputación financiera. Una sociedad puede así consolidar sus ganancias en un lugar sin tributaciones, evitando el peso fiscal impuesto por otros países.
El comercio electrónico es el instrumento perfecto para las localizaciones off-shore por cuanto las sociedades no tienen necesidad de hallarse domiciliadas en un lugar fijo. El comercio se extiende globalmente por todas partes y de manera general sus mercancías pueden ser expedidas desde y hacia cualquier parte. Para operar en cualquier jurisdicción lo único necesario es tener acceso a la  infraestructura de las comunicaciones. Los lugares offshore establecen una fuerte competencia en esta parte del mercado.

A las sociedades que deben hallarse domiciliadas en su propio país (on-shore) les resulta muy ventajoso establecer una filial off-shore.
Por razones fiscales, las sociedades deben tributar sobre bases no consolidadas y las filiales son por lo tanto excluidas del cálculo de los impuestos. Cuanto más fondos pueda pasar hacia su filial, mejor será su situación fiscal.
Otro método para diferir o evitar impuestos es utilizar una compañía de seguros cautiva, una compañía de seguros destinada a asegurar sus propios riesgos. Para una gran sociedad, que debe pagar millones anuales en primas de seguros, las economías pueden ser sustanciales.

Los puntos principales que permiten que esto funciones son:
- que las primas pagadas por una sociedad son deducibles de los impuestos, de donde dicha sociedad deduce los fondos que ha girado a su propia filial.
- las ganancias que hubieran ingresado a las compañías de seguros se mantienen en la compañía cautiva.
- los fondos y las ganancias permanecen off-shore en un lugar sin cargas impositivas.

Protección o inmunidad de los capitales frente a los acreedores.

Asegurando off-shore una parte de sus capitales a través de una estructura de protección crediticia o del capital, como puede ser un fideicomiso [ 1 ] , es posible poner los capitales fuera del ataque de potenciales acreedores, ya sean comerciales o personales. Las cuentas conforman una relación fiduciaria entre alguien que se desprende del control de una parte o de todo su capital y un  administrador de capitales que beneficia a una o más personas (el o los beneficiarios).

Las ventajas de disponer de una cuenta off-shore son:
los capitales depositados off-shore pueden prosperar sin pagar impuestos el alto grado de confidencialidad.
Otra reciente aparición es el de la “sociedad de células aisladas”. La legislación originalmente concebida para las sociedades de localización de compañías cautivas (en las cuales una sociedad alquila la utilización de su compañía cautiva a otras sociedades) autoriza la separación de sus diferentes componentes comerciales en el seno de la misma sociedad.
Y aunque uno de sus componentes se vuelva insolvente, la sociedad no queda afectada y puede continuar. Los acreedores no pueden perseguir sino a los capitales de un determinado componente individual.
Las ventajas para sociedades como las de transporte marítimo son significativas. Debido a que cada nave constituye una célula, cuando naufraga produciendo daños al medio ambiente los únicos capitales que deben afrontar la limpieza son los de la propia célula y no todos los de la compañía.

SOCIEDADES OFF-SHORE EN URUGUAY. LAS SOCIEDADES ANONIMAS FINANCIERAS DE INVERSION (S.A.F.I.).
3.1 – INTRODUCCION.
La República Oriental del Uruguay se sitúa en la costa atlántica de América del Sur y comparte fronteras con la Argentina y el Brasil. Tiene una población de 3.300.000 que vive en un área total de 176.000 kilómetros cuadrados.
Uruguay adoptó para su gobierno la forma democrática republicana, con un presidente y un sistema legislativo elegidos por votación popular, el parlamento esta compuesto por dos cámaras, una de diputados y otra de senadores.
La lengua oficial es el español aunque se esta muy extendida la enseñanza del ingles y otras lenguas europeas.
En lo que se refiere a su economía, cabe destacar su agricultura y ganadería, existen grandes áreas están dedicadas a actividades agropecuarias; los principales cultivos son trigo, arroz, maíz, sorgo; pesca; se autoabastece de los principales alimentos básicos.
Sus exportaciones son principalmente lana y textiles, carne y otros productos animales, cuero y arroz. Dentro de las importaciones mas relevantes aparecen maquinarias y equipos, vehículos, productos químicos, minerales, plásticos.
Geográficamente esta en el centro de un mercado habitado por más de 230 millones de consumidores.

Sus principales socios comerciales son sus vecinos: Brasil y Argentina.
La capital y centro financiero es Montevideo, la cual posee también un excelente puerto.
Existe una red de comunicaciones extensa, servicios financieros y de negocio fuertemente  competitivos.
Debido a su histórica estabilidad en materia económica y política, Uruguay es una plataforma ideal para los negocios offshore.

3.2 – EVOLUCION.
Las S.A.F.I. reguladas por la ley 11.073 del 24 de junio de 1948, reglamentada por el decreto del 20 de octubre del mismo año, son un tipo de sociedades anónimas que existen en el Uruguay que son conocidas internacionalmente como sociedades off-shore o sociedades costa afuera ya que pueden realizar negocios solamente en el exterior. La ley que las regula tuvo su origen en un proyecto presentado por el Ministro de Hacienda de la época Esc. Ledo Arroyo Torres, con la finalidad de dar marco normativo a sociedades que empezaron a establecerse en el Uruguay a comienzos de la década del 30.
La ley 11.073 en su artículo primero establece el concepto de Sociedades Financieras de Inversión el cual incluye a aquellas sociedades anónimas cuya actividad principal sea realizar directa o indirectamente por cuenta propia o de terceros o para terceros, inversiones en el extranjero en títulos, bonos, acciones, cédulas, debentures, letras, bienes mobiliarios o inmobiliarios.

De este primer artículo pueden extraerse algunas características:
-Deben adoptar preceptivamente la forma de sociedad anónima.
-Los activos que forman la inversión deben hallarse radicados en el exterior.
-La inversión debe ser realizada en bienes corporales. En el caso de créditos, los mismos deben hallarse incorporados a un título-valor (títulos, bonos, acciones, cédulas, debentures, letras).
-La inversión en el exterior debe constituir su principal actividad.
El concepto de actividad principal es desarrollado por el artículo primero del decreto reglamentario en el cual se establece que quedan comprendidas en el régimen de la ley 11.073 aquellas sociedades que realizando las actividades detalladas en el Art.1 de la ley, tengan invertido en el exterior el 51% de su activo propio o por cuenta de terceros o que por la realización de los mismos actos del Art.1 de la ley obtengan ingresos de fuente extranjera que excedan el 50% de sus ingresos totales. Por lo tanto, no se trata de dos requisitos que deban cumplirse acumulativamente sino que se trata de dos situaciones alternativas. El carácter principal de su actividad puede ser determinado, o bien por la ubicación de sus activos o bien por la fuente de sus rentas.

El Art. 3 del referido decreto reglamentario establece, además, que no se consideraran inversiones en el país, las cuentas de efectivo o valores en moneda extranjera que las sociedades puedan tener en bancos o instituciones de crédito del país o del exterior, siempre que la libre disposición de los titulares dentro de la Republica no quebrante las prohibiciones establecidas por la ley para las sociedades financieras de inversión.
Otro de los temas debatidos es el referente al concepto de inversión, en este sentido no existía acuerdo respecto a si la inversión implicaba necesariamente la tenencia mas o menos estable de determinados activos o si, por el contrario, también constituía inversión la tenencia transitoria de los mismos. Este punto se haya íntimamente relacionado a la capacidad de las sociedades financieras de inversión para realizar operaciones comerciales internacionales de compra y venta de mercaderías (trading).

Los estatutos de las sociedades financieras de inversión aprobados hasta 1964 por el Poder Ejecutivo, entre 1964 y 1990 por el Poder Judicial y, a partir de 1990 por la Inspección General de Hacienda -hoy Auditoría Interna de la Nación- han previsto sistemáticamente la posibilidad de que estas sociedades realicen en el exterior actividades comerciales y/o industriales. Sin embargo los pronunciamientos ambiguos de la Dirección General Impositiva, a través de su Comisión de Consultas, hacían dudar sobre la admisibilidad de esa operativa.

Con la finalidad de dar certeza sobre este controvertido punto es que en 1991 a través del Art. 635 de la ley 16.170 del 10 de enero se dispuso lo siguiente: “Interpretase que las sociedades regidas por la Ley Nº. 11.073, del 24 de junio de 1948, pueden realizar actividades comerciales en el exterior, por cuenta propia o de terceros o para terceros”.

De acuerdo a esta norma debe entenderse que, a los efectos de la ley Nro. 11.073, la actividad comercial de compra de mercaderías en el exterior, para revenderlas también en el exterior, constituye una actividad de inversión, comprendida en el objeto típico de estas sociedades.

Un punto importante es que dentro de las S.A.F.I., la ley distingue a su vez, dos categorías:
- Las sociedades que ejercen su actividad de inversión primordialmente en el exterior, pero que no cumplen con el Art. 7 de dicha ley. Estas no tienen un tratamiento impositivo especial.
- Las sociedades que ejercen su actividad de inversión primordialmente en el exterior pero que si están comprendidas dentro del Art. 7ª de la ley, y por lo tanto su único activo en el país esta dado por acciones de otras sociedades de la misma clase (otras S.A.F.I.), por saldos en cuentas corrientes en sumas inferiores al 10% de su activo y/o por deuda pública nacional, títulos hipotecarios y municipales por un monto nominal que no exceda el 10% de su activo (Art. 7 de la ley con la redacción dada por la ley No 12.276 del 10/12/1956).

Este Art. 7 con la redacción dada por la ley No 12.276 sufrió modificaciones en su inciso primero por el Art. 2 de la ley 16.375 del 21 de mayo 1993, en el mismo se establece que:
“Las sociedades regidas por la presente ley cuyo único activo en la Republica esta formado por acciones de otras sociedades de la misma clase, por saldos en cuentas bancarias” (antes expresaba cuentas corrientes) “en suma inferior al 10% de su activo, o por deuda pública nacional, títulos hipotecarios y municipales”(hasta ahora el 10% de su activo) “abonaran como único impuesto, tasa o contribución el Impuesto Sustitutivo del de Herencias, Legados y Donaciones que se calculara con una tasa del 3 por mil sobre su capital y reservas”. Los demás incisos no sufrieron modificaciones.
Las sociedades descriptas en la segunda categoría son las que en realidad existen en el Uruguay por tener menor carga tributaria, ya que las sociedades que no estén comprendidas en el Art. 7ª no tienen ningún tratamiento impositivo excepcional, por lo que deben tributar como cualquier otra sociedad.

SOCIEDADES OFF-SHORE EN URUGUAY.
El Uruguay posee diversas ventajas que lo hacen viable para convertirse en un centro de operaciones off-shore.
Algunas ventajas.
-Libertad para el ingreso y egreso de fondos.
-Total libertad cambiaria.
-Curso legal de todas las monedas extranjeras, por lo cual es posible contratar en cualquier divisa, pudiendo exigirse el cumplimiento en la moneda pactada, incluso a nivel judicial.
-Eficiente red bancaria y financiera, integrada por numerosas filiales de Bancos Internacionales de primera línea.
-Igualdad de tratamiento para nacionales y extranjeros.
-Anonimato y absoluta confidencialidad, determinada por el deber de secreto, severamente establecido por la ley, tanto en el ámbito bancario, como profesional, administrativo y fiscal. En el caso de las Sociedades Anónimas, y entre ellas las S.A.F.I., dicha confidencialidad se encuentra reforzada por la posibilidad de total anonimato de los accionistas, ya que las acciones pueden emitirse al portador.
-Estabilidad política y Jurídica.
-Independencia de la justicia
Característica de las S.A.F.I..
_Su actividad principal consiste en realizar inversiones en el extranjero (en títulos, bonos, acciones, debentures, letras, bienes mobiliarios o inmobiliarios) y actividades comerciales por cuenta propia o de terceros, o para terceros.
_Gozan de un tratamiento impositivo especial: pagan como único tributo el 0,3% anual sobre su capital y reservas, si cumplen las condiciones del Art. 7 de la ley, de lo contrario deben tributar como cualquier otra sociedad.
_Están sometidas a algunas restricciones en las actividades que pueden realizar dentro de Uruguay, lo cual se describirá más adelante.

Limitaciones.
- Emitir sus acciones por medio de suscripción publica, o cotizarlas en Bolsa dentro del país.
- Recurrir al ahorro público, o realizar operaciones de índole bancaria, de crédito recíproco o de capitalización.
- Integrar su activo con acciones, debentures, partes sociales u otros papeles de comercio, emitidos por empresas nacionales que no sean Sociedades Financieras de Inversión.
- Integrar su activo con inmuebles nacionales o créditos hipotecarios que graven inmuebles.
- Invertir por sí y por cuenta de terceros, en licitaciones públicas o privadas.
- Realizar por si y por cuenta de terceros, operaciones de Bolsa sobre bienes que por su naturaleza, no puedan ingresar su activo.
- Ingresar anualmente fondos al país por concepto de rentas de sus inversiones directas en un porcentaje que exceda del cinco por ciento de su capital integrado mas sus fondos de reservas.
- Ingresar fondos al país proveniente de la realización de su activo extranjero.
- Invertir en la colocación en el público, de deuda pública, acciones, debentures u otros papeles de comercio.
- Invertir en la financiación de empresas de servicios públicos realizados en el país cualquiera sea la nacionalidad o domicilio del concesionario de dichos servicios.
- Contratar con la Administración Central, los Municipios, los Entes Autónomos o los demás Entes públicos cualquier clase de operación de préstamo.
- En general, realizar operaciones de préstamos o inversión que impliquen el establecimiento de un contralor sobre empresas nacionales.
- Estas sociedades no podrán tener en cartera durante mas de un ejercicio, acciones de dos o más sociedades extranjeras que se dediquen principalmente, en el país de su radicación a una misma actividad industrial, en proporción mayor de 30% del capital de cada una de estas últimas sociedades.
De las primeras doce restricciones establecidas por la ley la mayoría tienen solamente sentido en el caso de aquellas Sociedades Financieras de Inversión que no se encuentran comprendidas en el régimen del Art. 7.
En cuanto a la última limitación mencionada se trata de una restricción a la operativa internacional, sin embargo esta restricción parece haber quedado un poco desactualizada ya que solo se refiere a la tenencia de acciones en el exterior de sociedades que se dediquen a la actividad industrial, por lo tanto no incluye otras actividades como las comerciales que son tan importantes en estos tiempos.
Los accionistas pueden actuar representados por carta poder, telex u otro medio escrito.
Los votos de los accionistas pueden ser libremente regulados por el estatuto social.
La responsabilidad de los accionistas se limita al monto del capital suscripto o integrado que posean en la sociedad.
Asambleas de Accionistas.
Las sociedades deben realizar por lo menos una Asamblea Ordinaria de Accionistas anual que apruebe el balance, decida sobre el destino de las utilidades y designe directores, salvo que en este último caso el estatuto prevea períodos más largos para el ejercicio del cargo de director. Las Asambleas de Accionistas deberán llevarse a cabo en el país.

Directores.
El directorio podrá estar integrado según lo establezca el estatuto, por una o más personas físicas o jurídicas, las que podrán ser nacionales o extranjeras, residentes o no en Uruguay.
Son designados por la Asamblea de Accionistas y su mandato tendrá la duración que establezca el estatuto.
El directorio podrá reunirse en el país o en el extranjero, con la frecuencia que se crea conveniente y obligatoriamente cuando lo imponga el estatuto.
Los directores desempeñaran personalmente sus cargos; no obstante en caso de ausencia podrán autorizar a otra persona a votar en su nombre.
Si los directores no están domiciliados en Uruguay, alguno de ellos deberá establecer domicilio en el país a los solos efectos fiscales, o en su defecto la sociedad y algún director deberán nombrar un apoderado en el país, el que será responsable ante las oficinas fiscales.

Control.
El control general de las sociedades anónimas lo efectúa la Auditoría Interna de la Nación (antes Inspección General de Hacienda) y comprende aspectos tales como la legalidad del estatuto y el cumplimiento de los requisitos de suscripción e integración de capital.
Para la reforma del estatuto y para la distribución de dividendos se exige que la sociedad obtenga los certificados de las oficinas tributarias pertinentes que acrediten que la sociedad esta al día con el pago de sus obligaciones impositivas.

Libros de Contabilidad.
La sociedad debe llevar contabilidad según las normas y principios contables, se deben llevar los siguientes libros: diario, inventario, copiador de cartas, actas, registro de accionistas y asistencia a asambleas.

Auditoria / Sindicatura.
La auditoria y la sindicatura no son obligatorias. Los balances deben ser firmados por Contador Público pero en la práctica este requisito es raramente exigido. La contabilidad puede ser llevada en dólares u otra moneda extranjera.

Tributación.
Si su activo en Uruguay esta conformado:
_ solamente por acciones de otras sociedades de este tipo.
_ un saldo en cuentas bancarias en suma inferior al 10% de su activo.
_ por deuda pública nacional, títulos hipotecarios y municipales, entonces abonarán como único tributo el 0,3% anual sobre su capital y reservas. Por lo tanto, estarán exentas de todo otro tributo sobre sus rentas, patrimonio, etc.
La ley dispone que al capital emitido en acciones y en debentures u obligaciones, más las reservas, se sumara a los efectos de calcular el capital sujeto a impuesto toda aquella parte del pasivo exigible, y de los fondos administrados por cuenta de terceros que exceda del doble del capital total emitido en acciones, debentures y reservas.
El mantenimiento de una adecuada proporción en la relación activo-pasivo, permite una reducción del impuesto de hasta 2/3, de modo que en definitiva el gravamen será equivalente al 0,1% anual del activo societario.

Por ejemplo: una S.A.F.I. que opere con activos por U$S 60.000, que correspondan en su totalidad a patrimonio neto –básicamente capital integrado más resultados y reservas- tributará anualmente U$S 180.(0,3% de U$S 60.000); mientras que una S.A.F.I. que opere con activos por U$S 60.000, de los cuales U$S 50.000 los haya recibido por préstamos, y cuyo patrimonio neto sea de U$S 10.000, tributará U$S 120 por año.(Sobre su capital recaerá una impuesto de U$S 30= U$S 10.000 * 0,3% y sobre el pasivo excedente del doble del capital deberá tributar U$S 90=[50.000-(10.000* 2)]*0,3% ).
Para que una SAFI tribute un 0,1% de su activo se debe cumplir por ejemplo la siguiente relación, operar con activos de U$S 60.000, de los cuales U$S 40.000 fueron recibidos en concepto de préstamo -inclusive de los propios accionistas- y cuyo patrimonio neto sea de U$S 20.000, tributará solamente U$S 60 por año (20.000 * 0,3%, no correspondiendo tributación sobre el pasivo por no exceder del doble del patrimonio neto).
Este impuesto puede ser consolidado, pagando hasta 15 años. Sin embargo, no es usual utilizar este derecho por cuanto en casi cincuenta y cuatro años de vigencia de la ley el impuesto no ha sufrido modificaciones.
Para la valuación de los activos se aplican las mismas normas que para el impuesto a la renta y el monto imponible se determina al fin del ejercicio.
Los valores extranjeros en cartera se valúan por su valor de compra si hubieran sido adquiridos por intermedio de corredor de bolsa o institución bancaria, y por su valor nominal en los demás casos.
Si la sociedad no cumple con los requisitos para beneficiarse con el tratamiento especial, sus impuestos se liquidaran según las normas generales para sociedades anónimas.
Las sociedades que gocen del beneficio impositivo deberán presentar obligatoriamente una Declaración Jurada anual ante la Dirección General Impositiva en el cuarto mes luego de finalizado el ejercicio económico; para proceder a dicha presentación deberá hacerse previamente el pago del impuesto anteriormente mencionado.
Las Sociedades Financieras de Inversión que fueran deudoras de personas físicas domiciliadas en el exterior o de personas jurídicas constituidas en el exterior y que no actúen en el país por intermedio de agencia, sucursal o establecimiento, son agentes de retención por el impuesto al patrimonio (tasa del 2% para personas jurídicas y del 0,7% al 3% para personas físicas) de sus acreedores. Sin embargo, no debe efectuarse la retención cuando los créditos de las personas mencionadas provengan de saldos de precios que deriven de importaciones, préstamos o depósitos en moneda extranjera, y se trate de personas extranjeras.

El pago de dividendos a sus accionistas (ya sean locales o del exterior) no esta sujeto a retención en la fuente.

El gráfico anterior muestra lo que seria una la operativa de una S.A.F.I. en el comercio internacional, la secuencia seria la siguiente:
A) El Banco del Importador envía al Banco Uruguayo la Carta de Crédito (L/C)
B) este recibe del Banco del Exportador la Documentación de Exportación (Factura Comercial “Venta FOB” y Certificado de Origen) que le fue enviada por el exportador
C) luego recibe también la documentación de exportación de la S.A.F.I. con una nueva Factura “Venta CIF”
D) el Banco Uruguayo envía el juego completo de la documentación de Exportación al Banco del Importador
E) el Banco Uruguayo envía los fondos al Banco del Exportador.
A su vez el Exportador envía Copia de la Documentación de Exportación (Venta FOB) a la S.A.F.I. y esta envía también copia de la Documentación de Exportación (Venta CIF) al Importador, la mercadería viaja directamente del Exportador al Importador ya que no puede ingresar a Uruguay.
Este mismo procedimiento se aplica para las importaciones siguiendo el movimiento inverso al visto, a su vez se aplica el mismo procedimiento cuando la transacción se hace sobre la base de la cobranza.

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